Desde la puesta en marcha del Social Lab de WorkLan hace seis años, los marcos y contextos sociales y económicos han ido evolucionando, pero la base sobre la que se asienta se mantiene y afianza desde entonces: un proyecto de trabajo y aprendizaje en la práctica con los valores de la economía social marcando el paso y el sentido de su existencia. Aprender y mirar la realidad de frente, entenderla y comprometerse activamente con su transformación.
Con esta convicción arranca la sexta edición del programa WorkLan Social Lab 2025/2026, una iniciativa que vuelve a reunir a alumnado de Formación Profesional, empresas y agentes del ecosistema de la economía social con un objetivo claro: preparar a los y las profesionales que necesitarán las organizaciones del futuro.
Una nueva edición que refuerza la consolidación de un programa que se mueve con una idea clave: los retos reales, cuando se trabajan desde los valores de la economía social, se convierten en una de las experiencias de aprendizaje más potentes que puede vivir el alumnado.
Empresas que aportan retos reales: compromiso con el entorno y con el talento joven
Uno de los elementos diferenciales del Social Lab de WorkLan es la implicación activa de empresas que no solo abren sus puertas al alumnado, sino que comparten problemáticas reales, actuales y estratégicas para su desarrollo futuro.
En esta edición, los retos planteados vuelven a situarse en dos ejes fundamentales para la transformación del tejido productivo: la economía circular y la sostenibilidad.
Entre los retos propuestos encontramos, por ejemplo, el reto de Grupo Arteche, que propone la mejora en la segregación y valorización de residuos para avanzar hacia el vertido cero en sus procesos industriales. También contamos con la participación de Petronor, que nos propone la búsqueda de soluciones innovadoras para la medición y gestión compartida de recursos hídricos en instalaciones vinculadas a la descarbonización y a la producción de nuevos combustibles sostenibles.
Estos retos conectan al alumnado con sectores clave de la economía del territorio y con empresas que apuestan por la innovación responsable, trasladando un mensaje claro: la sostenibilidad no es un añadido, es una necesidad estratégica.
Aprender haciendo: cuando la formación cobra sentido
En esta edición del Social Lab contamos con 21 alumnas y alumnos procedentes de los centros de FP que forman parte de WorkLan Bizkaia. Están repartidos en 5 equipos; 4 trabajando el reto propuesto por Arteche y uno trabajando el reto propuesto por Petronor.
Para muchos y muchas estudiantes, participar en WorkLan Social Lab supone un punto de inflexión en su proceso de aprendizaje. De repente, los contenidos que se trabajan en el aula dejan de ser ejercicios aislados para convertirse en herramientas al servicio de un reto concreto, con un impacto real.
El alumnado se enfrenta a situaciones complejas, abiertas, sin una única respuesta correcta. Deben analizar procesos productivos, entender cómo funciona una organización, identificar limitaciones técnicas, económicas y normativas, y proponer soluciones viables. Y en ese proceso aparece una comprensión profunda del por qué están estudiando lo que están estudiando.
Trabajo en equipo desde los valores cooperativos
Si hay algo que define al Social Lab de WorkLan es que el trabajo en equipo no es solo una dinámica, sino un aprendizaje en sí mismo. A lo largo del programa, el alumnado experimenta de forma práctica los valores cooperativos que caracterizan a la economía social y que son cada vez más necesarios en las organizaciones del futuro.
Estos valores no se enuncian de forma teórica, sino que se viven en cada reunión, en cada decisión tomada en común, en cada conflicto que se resuelve desde el respeto y la empatía. El equipo deja de ser una suma de individualidades para convertirse en una comunidad de aprendizaje.
Esta mirada permite analizar los retos no solo desde la eficiencia técnica o económica, sino también desde su impacto social y ambiental. El alumnado aprende que es posible —y necesario— compatibilizar competitividad y sostenibilidad, innovación y responsabilidad, rentabilidad y valores.
El Hackathon: compartir, aprender y celebrar el camino recorrido
El cierre del programa llega con uno de los momentos más esperados: el Hackathon del Social Lab de WorkLan que este año se va a celebrar el próximo 19 de junio en la Torre BAT/Bat Acelerator Tower. Una jornada en la que los equipos presentarán sus proyectos ante un jurado, compartiendo aprendizajes y poniendo en valor todo el trabajo realizado durante estos meses.
Más allá de los premios, el Hackathon es una experiencia de reconocimiento colectivo. Es el espacio donde se visibiliza el esfuerzo, la creatividad y la capacidad del alumnado para enfrentarse a retos complejos. También es un punto de encuentro entre centros, empresas y agentes sociales, reforzando la red de colaboración que da sentido al programa. Además este año tenemos un motivo más para celebrar, ya que WorkLan Bizkaia cumple 20 años de trayectoria.
Una sexta edición que mira al futuro
La edición 2025/2026 consolida a WorkLan Social Lab como un espacio de innovación educativa y social, donde aprender significa implicarse, cooperar y transformar. Una propuesta que demuestra que otra forma de formar —más conectada con la realidad y con los valores de la economía social— no solo es posible, sino necesaria.
En un mundo que reclama soluciones sostenibles y organizaciones más humanas, iniciativas como el Social Lab de WorkLan siembran futuro. Porque cuando el alumnado entiende el sentido de lo que aprende, cuando se siente parte de algo mayor y cuando trabaja desde valores cooperativos, se convierte en agente activo del cambio que necesitamos.
Como siempre, queremos agradecer a la Dirección de Economía Social del Gobierno Vasco, Konfekoop, Eroski, Arteche y Petronor su continuado apoyo al programa. También queremos agradecer a Hazikoop su apoyo por ejercer de anfitriones en la Torre BAT y su colaboración en la organización y participación en el Hackathon 25/26.