Desde WorkLan Biizkaia pusimos en marcha el programa “Social Lab” hace seis años, bajo un contexto crítico marcado por los efectos del Covid-19 y una situación excepcional de crisis y oportunidad. Este marco de incertidumbre que se generó, nos llevó a mirar con más intensidad a nuevas apuestas como la transición ecológica y la necesidad de nuevos modelos organizativos más justos y sostenibles. Las empresas colaboradoras del programa entendieron el desafío y nos pusimos en marcha, sin tener muy claro el horizonte, pero con una confianza ciega en el papel determinante de cada persona implicada. Habíamos creado un proyecto de trabajo y aprendizaje en la práctica con los valores de la economía social marcando el paso y el sentido de su existencia. Hoy, seis años después,  más que nunca el “Social Lab” significa aprender y mirar la realidad de frente, entenderla y comprometerse activamente con su transformación.

Con esta convicción arranca la sexta edición del programa WorkLan Social Lab 2025/2026, una iniciativa que vuelve a reunir a alumnado de Formación Profesional, empresas y agentes del ecosistema de la economía social con un objetivo claro: preparar a los y las profesionales que necesitarán las organizaciones del futuro.

Una nueva edición que refuerza la consolidación de un programa que se mueve con una idea clave: los retos reales, cuando se trabajan desde los valores de la economía social, se convierten en una de las experiencias de aprendizaje más potentes que puede vivir el alumnado. 

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Empresas que aportan retos reales: compromiso con el entorno y con el talento joven

Uno de los elementos diferenciales del Social Lab de WorkLan es la implicación activa de empresas que no solo abren sus puertas al alumnado, sino que comparten problemáticas reales, actuales y estratégicas para su desarrollo futuro.

En esta edición, los retos planteados vuelven a situarse en dos ejes fundamentales para la transformación del tejido productivo: la economía circular y la sostenibilidad. No hablamos de conceptos abstractos, sino de desafíos técnicos, organizativos y estratégicos que las empresas necesitan resolver para avanzar hacia modelos más responsables desde el punto de vista ambiental y social.

Entre los retos propuestos encontramos, por ejemplo, el reto de Grupo Arteche, que propone la mejora en la segregación y valorización de residuos para avanzar hacia el vertido cero en sus procesos industriales. También contamos con la participación de Petronor, que nos propone la búsqueda de soluciones innovadoras para la medición y gestión compartida de recursos hídricos en instalaciones vinculadas a la descarbonización y a la producción de nuevos combustibles sostenibles.

Estos retos conectan al alumnado con sectores clave de la economía del territorio y con empresas que apuestan por la innovación responsable, trasladando un mensaje claro: la sostenibilidad no es un añadido, es una necesidad estratégica.

Visita a Arteche 2

Aprender haciendo: cuando la formación cobra sentido

En esta edición del Social Lab contamos con 21 alumnas y alumnos procedentes de los centros de FP que forman parte de WorkLan Bizkaia. Están repartidos en 5 equipos; 4 trabajando el reto propuesto por Arteche y uno trabajando el reto propuesto por Petronor.

Para muchos y muchas estudiantes, participar en WorkLan Social Lab supone un punto de inflexión en su proceso de aprendizaje. De repente, los contenidos que se trabajan en el aula dejan de ser ejercicios aislados para convertirse en herramientas al servicio de un reto concreto, con un impacto real.

El alumnado se enfrenta a situaciones complejas, abiertas, sin una única respuesta correcta. Deben analizar procesos productivos, entender cómo funciona una organización, identificar limitaciones técnicas, económicas y normativas, y proponer soluciones viables. Y en ese proceso aparece una comprensión profunda del por qué están estudiando lo que están estudiando.

Este contacto directo con la realidad empresarial genera una motivación difícil de conseguir de otro modo. Los equipos trabajan sabiendo que su propuesta puede ser útil, que alguien al otro lado la está esperando y valorará su esfuerzo. El aprendizaje deja de ser un fin en sí mismo para convertirse en un medio para aportar valor a la sociedad.

Trabajo en equipo desde los valores cooperativos

Si hay algo que define al Social Lab de WorkLan es que el trabajo en equipo no es solo una dinámica, sino un aprendizaje en sí mismo. A lo largo del programa, el alumnado experimenta de forma práctica los valores cooperativos que caracterizan a la economía social y que son cada vez más necesarios en las organizaciones del futuro.

La comunicación fluida y abierta, la coordinación en torno a un objetivo compartido, la complementariedad de roles, la confianza mutua y el compromiso colectivo se convierten en un estilo de trabajo para el día a día. Cada persona aporta desde sus capacidades, sabe que su contribución es necesaria y aprende a hacerse responsable de ella frente al grupo.

Estos valores no se enuncian de forma teórica, sino que se viven en cada reunión, en cada decisión tomada en común, en cada conflicto que se resuelve desde el respeto y la empatía. El equipo deja de ser una suma de individualidades para convertirse en una comunidad de aprendizaje.

Design Thinking y metodología orientada a la acción

El programa se apoya en una metodología de trabajo basada en Design Thinking, que sitúa a las personas usuarias y a las necesidades reales en el centro del proceso. A través de las diferentes fases —análisis y exploración, ideación y definición, viabilidad y modelo de negocio, y presentación— los equipos recorren un camino estructurado pero flexible, que fomenta la creatividad y el pensamiento crítico.

Durante la fase de exploración, el alumnado investiga, pregunta y contrasta información para comprender en profundidad el reto planteado. En la fase de ideación, se abren a diferentes posibilidades y aprenden a tomar decisiones fundamentadas. Más adelante, analizan la viabilidad de sus propuestas desde la perspectiva de la economía social, valorando su impacto y su potencial de desarrollo.

Este recorrido está acompañado por el equipo de WorkLan, por el profesorado de los centros de FP y por personas expertas que comparten su conocimiento y experiencia, reforzando la conexión entre el mundo educativo y el profesional.

Economía social: una mirada distinta a la empresa

Uno de los grandes aportes del Social Lab es acercar al alumnado a una forma diferente de entender la empresa y la actividad económica. A lo largo del programa, los equipos interiorizan los principios de la economía social: primacía de las personas, gestión democrática, compromiso con el entorno y reinversión de los resultados en beneficio colectivo.

Esta mirada permite analizar los retos no solo desde la eficiencia técnica o económica, sino también desde su impacto social y ambiental. El alumnado aprende que es posible —y necesario— compatibilizar competitividad y sostenibilidad, innovación y responsabilidad, rentabilidad y valores.

De este modo, WorkLan Social Lab no solo prepara a futuros y futuras profesionales competentes, sino a personas conscientes, críticas y comprometidas con la transformación de su entorno.

El Hackathon: compartir, aprender y celebrar el camino recorrido

El cierre del programa llega con uno de los momentos más esperados: el Hackathon del Social Lab de WorkLan que este año se va a celebrar el próximo 19 de junio en la Torre BAT/Bat Acelerator Tower. Una jornada en la que los equipos presentarán sus proyectos ante un jurado, compartiendo aprendizajes y poniendo en valor todo el trabajo realizado durante estos meses.

Más allá de los premios, el Hackathon es una experiencia de reconocimiento colectivo. Es el espacio donde se visibiliza el esfuerzo, la creatividad y la capacidad del alumnado para enfrentarse a retos complejos. También es un punto de encuentro entre centros, empresas y agentes sociales, reforzando la red de colaboración que da sentido al programa. Además este año tenemos un motivo más para celebrar, ya que WorkLan Bizkaia cumple 20 años de trayectoria.

Una sexta edición que mira al futuro

La edición 2025/2026 consolida a WorkLan Social Lab como un espacio de innovación educativa y social, donde aprender significa implicarse, cooperar y transformar. Una propuesta que demuestra que otra forma de formar —más conectada con la realidad y con los valores de la economía social— no solo es posible, sino necesaria.

En un mundo que reclama soluciones sostenibles y organizaciones más humanas, iniciativas como el Social Lab de WorkLan siembran futuro. Porque cuando el alumnado entiende el sentido de lo que aprende, cuando se siente parte de algo mayor y cuando trabaja desde valores cooperativos, se convierte en agente activo del cambio que necesitamos.

Como siempre, queremos agradecer a la Dirección de Economía Social del Gobierno Vasco, Konfekoop, Eroski, Arteche y Petronor su continuado apoyo al programa. También queremos agradecer a Hazikoop su colaboración por ejercer de anfitriones en la Torre BAT para la celebración del Hackathon 25/26.